Problemas.
Cuando vayáis a rodar meteros en la cabeza que los vais a tener.
Aunque la cantidad de problemas será proporcionalmente inversa a la cantidad de horas que dediquéis a preparar el rodaje.
Es decir:
Pocas horas de preparación = muchos problemas.
Muchas horas de preparación = pocos problemas.
Pero la forma de conseguir tener cero problemas, siento informaros de que no existe.
Bueno, sí que existe.
Consiste en no rodar nada.
Pero eso es demasiado aburrido.
Lo importante es que tengáis claro que algún problema surgirá.
Así que cuando eso pase, no os volváis locos.
No busquéis culpables.
No perdáis tiempo maldiciendo en plan:
“Teníamos que haber hecho esto o aquello”.
Sobretodo porque mientras os quejáis, el problema no se está solucionando.
Nosotros sólo tuvimos un problema más o menos importante.
Tres semanas antes del rodaje fuimos a ver un callejón donde íbamos a rodar.
Era perfecto.
Tres semanas después, cuando llegamos a rodar, alguien había comprado un local al lado del callejón y había montado una discoteca de reguetón, que abría por la tarde y por la noche, y una empresa de hortalizas había instalado un aire acondicionado que cada tres minutos soltaba el ruido más aterrador que os podáis imaginar.
Fuimos a preguntar a qué hora cerraba la discoteca y nos dijeron que sobre las diez, para volver a abrir sobre las once.
Estábamos jodidos.
Una discoteca a toda hostia, un aire acondicionado que hacía ruido cada tres minutos y quinientas personas a punto de salir en dirección a nuestro callejón.
Así que nos reunimos y creamos un plan.
Lo que estaba claro era que si queríamos seguir en ese callejón (y debíamos seguir en ese callejón porque mover camiones y conseguir permisos en cinco minutos no es algo sencillo), teníamos que rodar antes de que esas quinientas personas salieran de la sala.
En cuanto salieran y vieran cámaras y focos estábamos jodidos.
El primer punto estaba claro.
Punto dos:
Demasiado ruido.
Una cosa es tener un ruido de fondo de una discoteca y otro muy distinto tener ese ruido más un aire acondicionado gigante.
El aire acondicionado funcionaba durante tres minutos y paraba otros tres así que…
Rodaríamos durante los tres minutos que el aire acondicionado estaba parado.
Punto tres:
Simplificar el rodaje de esa escena.
Podían haber pasado muchas cosas.
Todo el mundo podía haber puesto pegas porque no iban a poder hacer su trabajo en las mejores condiciones.
Sin embargo, sólo pasó una cosa:
Todo el mundo hizo su trabajo con una concentración, un cariño y una perfección fuera de lo normal.
Por culpa de los problemas, esa escena mejoró.
Así que, cuando lleguen los problemas, pensar que a lo mejor tenéis que darles las gracias.